Eficacia de los lavados nasales
Hace ya unos 25 años que leí en el libro de yoga ( muy claro y práctico) "Aprendo Yoga" de André Van Lysebeth, este método de higiene nasal que regularmente he venido practicando desde entonces. Es muy sencillo aunque en un principio puede parecer lo contrario, simplemente consiste en disponer un recipiente, jarro, bote, taza o similar de aproximadamente 1/2 litro con agua templada y añadirle una cucharita de postre con sal.
Inclinamos ligeramente la cabeza hacia atras y colocamos el jarro con su borde apoyado en la base de la nariz de forma que el agua nos cubra los orificios nasales. Aspiraremos con suavidad y notaremos que asciende el agua con facilidad y caerá en nuestra garganta, tranquilo/a que no te ahogarás, de donde la expulsaremos por la boca en el lavabo. Puede ser que alguien se atragante un poco al principio, pero en unas pocas sesiones se le coge el tranquillo y no da ninguna molestia, todo lo contrario se nota una sensación muy agradable de limpieza, la nariz es realmente un filtro, porque las mucosidades y particulas sucias existentes son eliminadas. Para rinitis, constipados, sinusitis o simplemente higiene diaria es de gran efectividad. Es muy conveniente tener preparados el tarro y la sal en el cuarto de baño, para que a uno le sea cómodo hacerlo cada día después de la ducha y crear un hábito que cualquiera podrá comprobar es de lo más saludable. Por supuesto esto no quiere decir que en ciertos casos no vayamos al médico, pero sus efectos siempre son muy positivos en las afecciones respiratorias de nariz, senos paranasales y aún garganta. Un amigo al que se lo recomendé me preguntó si no podría ser agua sin sal. Recordemos lo de la presión osmótica y las membranas semipermeables, la mucosa nasal es un tejido con cierto grado de salinidad, también las lágrimas son saladas, y el agua que utilizamos si fuese sin sal pasaría con mucha dificultad y nos resultaría molesto, además la sal favorece la limpieza; pero atentos de no poner demasiada sal que tampoco sería agradable y secaría en exceso la mucosa nasal. Una cucharita de postre en 1/2 litro puede ser apropiado y cada uno puede probar un poquito más o menos hasta ver la cantidad que le resulta más agradable.
Creo venden en herbolarios una especie de tetera pequeña dispuesta para este fín, se intoduce el pitorro por un orificio nasal entra el agua y no llegará a la garganta, sino que saldrá por el otro orificio, luego alternar.
A mí me parece que de esta forma la limpieza es mucho menor, de todas formas no lo he probado, ni lo voy a probar porque lo que he explicado funciona fantasticamente bien. Si alguien por un casual leyese esto y lo practicase, me gustaría conocer su opinión sobre los resultados conseguidos.

Isabel Vidal dijo
Un compañero de yoga me recomendó estos lavados para problemas de sinusitis temprana. Son una maravilla, pues se me habìa olvidado que se podía respirar de esta manera.
Al principio me pareció complicadísimo que aspirando por una fosa nasal saliera el agua por la otra y tras varios simulacros de ahogamiento, perfeccioné la técnica.
Muy efectivos, pues como dices, sacan toda la mucosidad malamente acumulada.
Haciéndolo con sal tenía muchas molestias, aún reduciendo las cantidades que me recomendaron y encontré una solución en el sulfato de magnesio. Una cucharada y media, cafetera, en unos 250 ml, en agua templada.
Saludos...
4 Agosto 2009 | 12:31 AM